La flor de Nochebuena

Cuenta una leyenda que hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, todos los habitantes se reunían en la iglesia cada año durante el nacimiento de Jesús para dejarle algún regalo.

A Pablo le encantaba aquella tradición. Todos los años veía llegar a muchas personas desde muy lejos con regalos hermosos: cestas de fruta, ropa preciosa y algún juguete. Pero Pablo era muy pobre y no tenía dinero para comprar ningún regalo, y eso le ponía muy triste.

Pablo quiso esconderse para evitar que nadie viese que no tenía nada que dar, entonces se escondió en un rincón de la iglesia y comenzó a llorar. Y ocurrió algo mágico, de sus lágrimas que habían caído al suelo comenzó a brotar una hermosa flor con pétalos rojos.

Pablo comprendió que aquella flor era un regalo de Dios, para que se la regalara al niño Jesús. Contento fue y depositó aquella flor junto con el resto de regalos, pero manteniendo el secreto de que había nacido de sus lágrimas.

El resto de personas, al ver aquella planta tan bella, decidieron llevar una idéntica cada año. Ese gesto, poco a poco, se convirtió en una tradición, y hoy en todos los hogares, una bella flor de Pascua deslumbra a todos con sus intensas hojas rojas.

No hay comentario todavia.

Deja tu comentario

Mensaje

Protected by WP Anti Spam